miércoles, 15 de marzo de 2017

Actividad 2...¡SELECCIÓN Y ADAPTACIÓN DE TEXTOS FOLCLÓRICOS! Edad 4-5 años. 

  • Primer texto folclórico: Retahíla para sortear 
  • Segundo texto folclórico: Trabalenguas
  • Tercer texto folclórico: Cuento maravilloso
PRIMER TEXTO FOLCLÓRICO: RETAHÍLA PARA SORTEAR


En un café
se rifa un pez,
al que le toque
el número tres.
1, 2 y 3.

SEGUNDO TEXTO FOLCLÓRICO: TRABALENGUAS


A Cuesta le cuesta subir la cuesta,                            
y en medio de la cuesta, ¡¡va y se acuesta!! 


TERCER TEXTO FOLCLÓRICO: CUENTO MARAVILLOSO: "El lobo y los 7 cabritos"  


Había una vez una cabra que tenía siete cabritos, a los que quería tanto como cualquier madre puede querer a sus hijos. Un día necesitaba ir al bosque a buscar comida, de modo que llamó a sus siete cabritillos y les dijo:
-Queridos hijos, voy a ir al bosque; tened cuidado con el lobo, porque si entrara en casa os comería a todos y no dejaría de vosotros ni un pellejito. A veces el malvado se disfraza, pero podréis reconocerlo por su voz ronca y por sus negras pezuñas.
Los cabritos dijeron:
-Querida mamá, puedes irte tranquila, que nosotros sabremos cuidarnos.
Entonces la madre se despidió con un par de balidos y, tranquilizada, emprendió el camino hacia el bosque.
No había pasado mucho tiempo, cuando alguien llamó a la puerta, diciendo:
-Abrid, queridos hijos, que ha llegado vuestra madre y ha traído comida para todos vosotros.
Pero los cabritillos, al oír una voz tan ronca, se dieron cuenta de que era el lobo y exclamaron:
-No abriremos, tú no eres nuestra madre; ella tiene la voz dulce y agradable y la tuya es ronca. Tú eres el lobo.
Entonces el lobo fue en busca de un buhonero y le compró un gran trozo de tiza. Se lo comió y así logró suavizar la voz. Luego volvió otra vez a la casa de los cabritos y llamó a la puerta, diciendo:
-Abrid, hijos queridos, que vuestra madre ha llegado y ha traído comida para todos vosotros.
Pero el lobo había apoyado una de sus negras pezuñas en la ventana, por lo cual los pequeños pudieron darse cuenta de que no era su madre y exclamaron:
-No abriremos; nuestra madre no tiene la pezuña tan negra como tú. Tú eres el lobo.
Entonces el lobo fue a buscar a un panadero y le dijo:
-Me he dado un golpe en la pezuña; úntamela con un poco de masa.
Y cuando el panadero le hubo extendido la masa por la pezuña, se fue corriendo a buscar al molinero y le dijo:
-Échame harina en la pezuña.
El molinero pensó: «Seguro que el lobo quiere engañar a alguien», y se negó a hacer lo que le pedía; pero el lobo dijo:
-Si no lo haces, te devoraré.
Entonces el molinero se asustó y le puso la pezuña, y toda la pata, blanca de harina. Sí, así son las personas.
Por tercera vez fue el malvado lobo hasta la casa de los cabritos, llamó a la puerta y dijo:
-Abridme, hijitos, que vuestra querida mamá ha vuelto y ha traído del bosque comida para todos vosotros.
Los cabritillos exclamaron:
-Primero enséñanos la pezuña, para asegurarnos de que eres nuestra madre.
Entonces el lobo enseñó su pezuña por la ventana y, cuando los cabritos vieron que era blanca, creyeron que lo que había dicho era cierto, y abrieron la puerta. Pero quien entró por ella fue el lobo. Los cabritos se asustaron y corrieron a esconderse. El mayor se metió debajo de la mesa; el segundo, en la cama; el tercero se escondió en la estufa; el cuarto, en la cocina; el quinto, en el armario; el sexto, bajo el fregadero, y el séptimo se metió en la caja del reloj de pared. Pero el lobo los fue encontrando y no se anduvo con miramientos. Iba devorándolos uno detrás de otro. Pero el pequeño, el que estaba en la caja del reloj, afortunadamente consiguió escapar. Una vez que el lobo hubo saciado su apetito, se alejó muy despacio hasta un prado verde, se tendió debajo de un árbol y se quedó dormido.
Muy poco después volvió del bosque la vieja cabra. Pero ¡ay!, ¡qué escena tan dramática apareció ante sus ojos! La puerta de la casa estaba abierta de par en par; la mesa, las sillas y los bancos, tirados por el suelo; las mantas y la almohada, arrojadas de la cama, y el fregadero hecho pedazos. Buscó a sus hijos, pero no pudo encontrarlos por ninguna parte. Los llamó a todos por sus nombres, pero nadie respondió. Hasta que, al acercarse donde estaba el más pequeño, pudo oír su melodiosa voz:
Mamaita, estoy metido en la caja del reloj.
La madre lo sacó de allí, y el pequeño cabrito le contó lo que había sucedido, diciéndole que había visto todo desde su escondite y que, de milagro, no fue encontrado por el lobo. La mamá cabra lloró desconsoladamente por sus pobres hijos.
Luego, muy angustiada, salió de la casa seguida por su hijito. Cuando llegó al prado, encontró al lobo tumbado junto al árbol, roncando tan fuerte que hasta las ramas se estremecían. Lo miró atentamente, de pies a cabeza, y vio que en su abultado vientre, algo se movía y pateaba. «¡Oh Dios mío! -pensó-, ¿será posible que mis hijos vivan todavía, después de habérselos tragado en la cena?» Entonces mandó al cabrito que fuera a la casa a buscar unas tijeras, aguja e hilo. Luego ella abrió la barriga al lobo y, nada más dar el primer corte, el primer cabrito asomó la cabeza por la abertura y, a medida que seguía cortando, fueron saliendo dando brincos los seis cabritillos, que estaban vivos y no habían sufrido ningún daño, pues el monstruo, en su excesiva voracidad, se los había tragado enteros. ¡Aquello sí que fue alegría! Los cabritos se abrazaron a su madre y saltaron y brincaron como un sastre celebrando sus bodas. Pero la vieja cabra dijo:
-Ahora id a buscar unos buenos pedruscos. Con ellos llenaremos la barriga de este maldito animal mientras está dormido.
Los siete cabritos trajeron a toda prisa las piedras que pudieron y se las metieron en la barriga al lobo. Luego la mamá cabra cosió el agujero con hilo y aguja, y lo hizo tan bien que el lobo no se dio cuenta de nada, y ni siquiera se movió.
Cuando el lobo se despertó, se levantó y se dispuso a caminar, pero, como las piedras que tenía en la barriga le daban mucha sed, se dirigió hacia un pozo para beber agua. Cuando echó a andar y empezó a moverse, las piedras de su barriga chocaban unas contra otras haciendo mucho ruido. Entonces el lobo exclamó:
“¿Qué es lo que en mi barriga bulle y rebulle? Seis cabritos creí haber comido,
y en piedras se han convertido”.
Al llegar al pozo se inclinó para beber, pero el peso de las piedras lo arrastraron al fondo, ahogándose como un miserable. Cuando los siete cabritos lo vieron, fueron hacia allá corriendo, mientras gritaban:
-¡El lobo ha muerto! ¡El lobo ha muerto!
Y, llenos de alegría, bailaron con su madre en corro alrededor del pozo.

IMPORTANCIA DEL FOLCLORE EN EL AULA

A día de hoy la literatura folclórica es conocida también como literatura de tradición cultural, puesto que se ha ido transmitiendo de manera oral de pueblo en pueblo, de generación en generación, de una sociedad a otra, avanzando a lo largo de la historia. De esta forma, los niños de nuestra sociedad, la conocen por transmisión horizontal, es decir, mediante el boca a boca de unos niños con otros de edades similares.

Por todas estas características, se dice que los textos folclóricos no conservan sus versiones originales, sino que a lo largo de los siglos han ido apareciendo recopiladores y adaptadores como Charles Perrault, los hermanos Grimm o Cristian Andersen, entre otros, que han moldeado estos textos con numerosas variantes y nos han confirmado, por lo tanto, que los textos folclóricos carecen de autor.

Dentro de estos textos folclóricos no sólo podemos trabajar con los niños los cuentos, que es el recurso más amplio con el que contamos las maestras, sino que también existe la literatura folclórica en canciones, trabalenguas, retahílas, romances, leyendas, cuentos maravillosos, etc.

Los niños tienen una capacidad de comprensión y expresión impresionantes y nos suelen sorprender muy a menudo con el vocabulario y las expresiones que emplean, y por este motivo escogí en primer lugar una retahíla para sortear, para niños de 4-5 años que se puede emplear cuando queramos jugar con los niños a un determinado juego en el patio del colegio; un trabalenguas muy conocido y sencillo para trabajarlo con los niños de 4-5 años, “Cuesta”  y que sean capaces de entender el vocabulario que utiliza y de repetirlo con la ayuda de la maestra y los compañeros; y por último, un cuento maravilloso o de hadas como es el de “El lobo y los 7 cabritos”.

Este último aspecto es muy relevante para trabajar la literatura folclórica en el aula, porque a las maestras nos encanta escuchar a los niños cuando te explican algo, cuando te cuentan lo que les dicho su mamá al contarles su cuento preferido anoche antes de dormir, y porque se les permite a los niños esa libertad para deducir sus conclusiones en un cuento y para sacer sus reflexiones personales. 

Lo más importante de trabajar la literatura folclórica en el aula es que los niños la puedan disfrutar tanto o más que nosotras. No se trata de comprobar si los niños entienden  o no los textos, sino que debemos de pensar qué entenderán cuando nosotras se los contemos.

A diferencia de los libros de autor, los textos folclóricos no se leen, se cuentan o se cantan, y en mi opinión, los niños se sienten más atentos y concentrados cuando esto último ocurre, porque así no dispersan su atención, y pueden aprender los gestos de sus iguales y aprender nuevos temas. Nosotras podemos ponerles la entonación o los gestos apropiados que consideremos en cada escena, dependiendo de si es un juego como en las retahílas, o si es un trabalenguas para  que los niños se diviertan y lo puedan contar en casa. 


JUSTIFICACIÓN EN RELACIÓN CON LA EDAD DE LOS RECEPTORES

En primer lugar la retahíla la he considerado oportuna para la edad de 4-5 años puesto que consiste en un juego de palabras con melodía que provoca que se pueda repetir una y otra vez, y que puedo emplear para cantar y jugar con los niños en el patio del colegio, y al ser corta y sencilla, escrita en verso, podemos repetirla hasta 3 veces antes de jugar con ellos a cualquier juego que sea en equipo, para motivarles y que lo apliquen en cualquier situación de juego en casa o en el colegio, por ejemplo al escondite y  nos toque decidir qué niño empieza el juego. El vocabulario que utiliza es comprensible, como son “pez”, “café”, y los números hasta las 3, que también los conocen a la perfección cuando pasan de los 3 años, al menos hasta llegar a los 10 primeros. En este aspecto del vocabulario no será necesario hacer modificaciones.

La retahíla mejora la fluidez verbal que los niños deberían de tener adquirida a los 4 años  y con las retahílas los niños a esta edad podrán comenzar con la entonación y la práctica de este recurso sencillo y breve que hasta entonces nunca habían experimentado en la etapa anterior.  

En segundo lugar escogí el trabalenguas para la edad de 4-5 años porque se las considera juegos de palabras también, que presentan palabras con una pronunciación muy parecida, con rimas y repeticiones. Está escrito en verso y lo considero oportuno porque lo repetiremos con ellos frase a frase muy despacito para que lo entiendan bien desde el primer momento  y luego se lo puedan recitar a algún compañero de la clase cuando ellos quieran. Si necesitaran ayuda, nosotras les ayudaríamos y podremos pedir a algún niño que también lo haga, para que los demás lo puedan imitar y amplíen también sus registros de expresión. Los trabalenguas son adecuados para la edad de los 4-5 años porque permite a los niños perfeccionar el habla, que se adquiere por completo a los 3 años, y porque les permite dominar su pronunciación.

Por último, el tercer texto folclórico que escogí fue un cuento maravilloso como es el de “El lobo y los 7 cabritos” para la edad de 4-5 años,  adaptado por los hermanos Grimm. Lo he considerado oportuno para esta edad porque me parece un cuento muy tierno, y los personajes que aparecen en él son muy familiares para los niños y suelen gustarles mucho su aparición, como es el caso del lobo, donde siempre aparece como un animal feo y peludo que se quiere comer a los niños o a otros animalitos, y acaba el cuento siempre riéndose los niños de él a no conseguir lo que se proponía. 

Es un cuento que no trabaja los miedos y las inseguridades a estas edades, se desarrolla en un lugar tranquilo y conocido para los niños como es el campo, con la casa donde vivía la mamá y sus cabritas  y con objetos naturales como es un pozo o el reloj de una casa, la cama, una mesa, etc. Por ello puedo afirmar que el vocabulario que emplea es sencillo y comprensible para esta edad, aunque haya palabras que haya que sustituirlas como “pedruscos”, “pezuñas negras” o “balido" por "piedras grandes", "patas negras" y "berrido o grito muy fuerte".

Este cuento en concreto fomenta la imaginación y la memoria en los niños porque ellos mismos serían capaces de imaginar cada escena que va ocurriendo, como el momento en que los cabritos se esconden del lobo para que no les vea o cuando el lobo se come a los cabritos sin masticarlos.


EXPLICACIÓN DEL USO EN EL AULA 

Haciendo referencia a las retahílas en el aula, como es el caso de la mía, los niños entenderán que a la hora de hacer un juego podrán respetar los turnos de palabra para hablar, cuando queramos mantener con ellos un diálogo sobre algún tema que les despierte interés, por ejemplo, puesto que contiene los números hasta el 3 y a quién le toque el último número, tiene prioridad para comenzar a hablar. También con esta retahíla entenderán que hay que guardar paciencia cuando iniciemos algún juego por en el patio del colegio.

Como actividad muy divertida y atractiva propondríamos a los niños juntarnos todos en un corro grande y en lugar espacioso para cantar la canción, dándose todos la mano y repitiéndola todos a la vez. 

Las retahílas se usan como juegos de palabras, y las considero una nueva forma de aprendizaje y diversión que nos sirven tanto para jugar como para sacarle el máximo partido a los niños, y favorecer en ellos su memoria, su imaginación y sus formas de integración con los demás compañeros. Esta retahíla en concreto es de fácil comprensión y se puede emplear en cualquier contexto de juego en el aula. En el momento justo de comenzar un juego, la podremos utilizar para que todos los niños se la aprendan y evitar conflictos de querer un niño hacer las cosas el primero siempre.  

En mi opinión no considero oportuno hacer ningún cambio en mi retahíla puesto que es un recurso muy apropiado y gracioso que con esta edad los niños nunca han tenido ocasión de escuchar y con el que aprenden nuevo vocabulario jugando a base de repetir  y de practicar el lenguaje inconscientemente. Una vez que la hayan aprendido podremos preguntarles si le has gustado y si creen que es mejor cantar nuestra canción de la retahíla para poder jugar todos al mismo juego y que todos los niños puedan reírse sin pelear o sin conflictos.

En el caso del uso de los trabalenguas en el aula también considero que no es necesario hacer ningún cambio, puesto que también los considero un recurso más del aula que se emplean como juego para que los niños aprendan nuevas palabras repitiendo y transformando ellos las palabras cuando se equivoquen. Favorecerá en ellos un intercambio de palabras, donde si se equivocan en un palabra o frase y desconozcan su significado, nosotras podremos explicárselo. En ocasiones también provocará en los niños que se inventen algunas palabras, pero ello también les ayudará a mantener un pequeño diálogo entre ellos.

Los trabalenguas suelen carecer de sentido, pero para niños de 4 y 5 años, creo que este trabalenguas podemos emplearlo en el contexto de acabar algún juego que hayamos hecho. Puede emplearse para que los niños se sienten tranquilamente en algún momento del día que se sientan cansados y entonces aprovechar para trabajarlo con ellos y que se relajen. Para un niño de 4 años la palabra “acuesta” podría explicársele como sinónimo de dormir y si esta palabra no la entienden podemos hacer el gesto con las manos de dormir y que ellos mismos deduzcan el significado de la palabra.

Podemos aprovechar cuando acabemos de contar este trabalenguas, para poner en común con los niños todo aquello que ellos hacen en casa cuando se sientan cansados o qué sienten cuando están cansados. A modo de diálogo podemos hacer un intercambio de ideas con ellos.

En el caso del uso del cuento maravilloso en el aula tampoco consideraría necesario hacer ningún cambio, pero sí es verdad, que para generar con ellos un diálogo sobre el cuento y darle un toque más divertido a éste, yo hubiera planteado a los niños algunas cuestiones tales como: cambiando un poco el final y no trabajando esta parte de manera emocional (puesto que a estas edades no lo veo aún como algo necesario), yo les hubiera propuesto a ellos si hubieran preferido que el lobo se cayera al pozo porque le pesaba mucho la barriga y se hubiera quedado dentro porque no sabía como salir; o tal vez si les hubiera gustado más que la mamá y sus cabritos ataran al lobo a un árbol con unas ramas que hubiera en el suelo, para darle su merecido castigo por haberse tragado a los cabritos para llenarse su barriga hambrienta. Yo quizás hubiera cambiado esta última escena del cuento y les hubiera dado a los niños la opción elegir cómo acabaría el lobo cuando hubiera llegado la mamá a casa de nuevo y hubiera visto sólo a uno de sus cabritillos. 

Cuando acabara de contárselo a los niños podrían los niños colorear un dibujo del lobo según cómo se lo imaginaran ellos. 

Esta narración la podría hacer con los niños en un momento concreto de la mañana, cuando se sientan tranquilos y relajados, en el rincón de la biblioteca de aula, propondría a los niños conocer otro cuento distinto que en rara ocasión habrán escuchado y jugaría con el tono de voz que pone el lobo en numerosas ocasiones cuando intenta engañar a los cabritos para entrar en su casa, por ejemplo. 

En mi opinión es un cuento perfecto para preguntarles a los niños, después de la narración y para no interrumpirles su pensamiento simbólico de la historia, qué enseñanza extraen de el, y estoy segura que la gran mayoría me contestaría diciendo que tener hermanos es algo muy divertido porque puedes jugar con ellos y protegerte de las “cosas malas” o que su mamá les quiere mucho y  nunca les va a dejar solos. También podríamos encontrarnos con que algún niño nos diga que no hay que abrirle la puerta a alguien que no conozcamos, porque nos podría asustar. 

Obviamente lo que no sería normal y sería más un pensamiento de adulto, es que un niño con 5 años nos diga que hay que obedecer siempre a mamá. 


CONCLUSIONES

Como opinión personal y final a este trabajo sobre selección de textos folclóricos he de decir que me costó mucho los primeros días encontrar los textos adecuados y que cumplieran con los requisitos que yo buscaba, como el enfoque a una misma edad y que los disfruten los 3 mediante el juego y mediante la participación con sus compañeros.

Finalmente me decanté por esos textos después de mucho investigar por Internet, y para colmo me ha acabado “enganchando” esta actividad y me ha llevado a mis años de niñez recordando una gran cantidad de textos folclóricos, que en la actualidad no recordaba con nitidez por la gran variedad de versiones que han surgido de ellos. 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

http://www.rinconcastellano.com/cuentos/grimm/grimm_lobo.html  (Cuento Maravilloso) 

LabaJo, I. Bloque II Módulo Docente de Literatura Infantil. (2017). Madrid. La Salle




martes, 21 de febrero de 2017

¡¡¡ READY, STEADY, GO… !!! ACTIVIDAD 1, ANÁLISIS DE UN LIBRO DE AUTOR.

¡Hola a tod@s! Aquí os dejo la primera actividad de un libro al que tengo un cariño especial… Espero que os guste tanto como a mí.


TÍTULO: “Orejas de mariposa”                 

AUTORA: Luisa Aguilar, 2007

ILUSTRADOR: ANDRÉ NEVES, 2007

EDITORIAL: Kalandraka

FECHA PRIMERA EDICIÓN: 1 Marzo 2008

EDAD EN LA QUE ME BASO PARA REALIZAR ESTE ANÁLISIS: 5 a 6 años.



1.    Presentación del libro a modo personal. Datos del autor, la obra o el ilustrador.

Primero quiero aclarar la elección de este libro y se debe a que me parece un libro realmente interesante por la visión tan optimista y divertida en la que plantea las situaciones, y es que es capaz de cambiar la forma de ver las cosas. La verdad es que no me canso de leer este libro en mi aula, y cuanto más lo leo, más ideas se me vienen a la mente y más detalles encuentro de las que puedo sacar mucho partido.

En verdad como adultos que somos también puede removernos sentimientos y recuerdos que nos produce la protagonista de esta historia y con la que nos vamos a ver envuelta en numerosos momentos donde nos sintamos identificados con ella.

No dudé demasiado en decantarme por este libro, me fascina, y le tengo tanto cariño y tanto aprecio que lo tengo plastificado con el forro de los libros para que me dure muchos años y no se deteriore por su uso. 


También me parece un libro muy interesante puesto que podemos poner en práctica con los niños las diferentes situaciones que vive Mara con sus compañeros y que sean ponerse en su papel. Podemos proponerles a los niños más pequeños que repitan en voz alta la siguiente frase: “¡Mara va vestida como un mantel!” y que la maestra pueda responder en este caso: “¡No!, lleva un vestido a cuadros para jugar al ajedrez”. Con los niños de 6 años podemos hacer alguna dinámica para que potencien su imaginación y su creatividad, de tal forma que se inventen alguna posible respuesta que Mara no haya dicho frente a las críticas de sus compañeros, por ejemplo: “¡A Mara le rujen las tripas!” “¡No! es que mi barriga es muy inquieta y muy charlatana”.







Como dato relevante sobre la autora de este libro y su obra, “Orejas de mariposa” caben destacar que leyendo una entrevista que le hicieron a Luisa Aguilar el 28 de Abril de 2013 en un blog de otra escritora, cuenta que este libro fue su primer y único álbum ilustrado hasta el momento. Y lo que pretendía con este libro es profundizar o tratar temas que son importantes en la infancia y que rehúyan de los libros didácticos, precisamente.





Su proyecto inmediato va a ser ensayar uno de sus tres cuentos a los que más cariño tiene como es “Orejas de mariposa”, como un espectáculo de narración oral con objetos. 

















2.  Aspectos referentes al formato: Manejabilidad, atractivo de la portada,        ilustraciones y tipografía.

·      Manejabilidad: Orejas de mariposa es un libro literario breve (32 páginas) para ser contado, de tapa dura, forma cuadrada y de dimensiones asequibles para ser manipulado fácilmente. Las hojas son duras también para que resistan más al pasar de una a otra y no se puedan romper.

·      Portada: Su portada llama mucho la atención porque es muy atractiva y el dibujo que encontramos en ella se sale de los estereotipos que solemos ver nada más coger un libro. En ella aparece la protagonista cuyos rasgos son muy exagerados, puesto que tiene los ojos muy separados, la nariz alargada, las orejas muy grandes y el pelo muy abultado.

Todos los colores de la portada son muy oscuros, salvo cuando el ilustrador pinta de azul la mariposa que revolotea sobre sus enormes orejas. Los detalles de la portada reflejan aspectos de la protagonista que se van a relatar a posteriori.

·     Ilustraciones: Las ilustraciones que nos encontramos al leer este libro son muy peculiares, puesto que los dibujos son muy exagerados, y de ahí también el atractivo que encuentro en este libro, porque tenía curiosidad de leerlo para saber por qué Mara, nuestra protagonista,  tenía esos rasgos que la hacían tan especial, si físicamente parecía una niña normal, con sus peculiaridades, como las tenemos todos.

El fondo de las páginas usa colores llamativos (rojo, verde-pistacho, verde-anaranjado); las imágenes que van apareciendo siempre explican lo que le ocurre a Mara en todo momento, y ocupan el 70% de las páginas; los dibujos presentan un tamaño grande, por lo que llaman la atención; las páginas apenas contienen texto y la trama está ligada siempre a un mismo personaje.

Los rasgos de los personajes están muy bien definidos y con características muy propias, como por ejemplo, con detalles como las gafas que lleva uno de los niños, el gorro de lana que lleva otro de los compañeros de Mara en la cabeza, las dos coletas en el pelo de otra niña, etc.

·      Tipografía: La letra posee un tamaño grande, con frases cortas y espacios entre los diálogos. Cuando los compañeros nombran a Mara y se burlan de un aspecto físico suyo, las letras aparecen en negrita, en cursiva y con exclamaciones, y cuando Mara les contesta con decisión y espontaneidad, aparece la letra más limpia y neutra, sin resaltar y con letra de tipografía normal.

El único detalle que aparece siempre si nos fijamos, son las comillas en cada frase que los compañeros se refieren a Mara y la contestación de ésta hacia ellos.
               Los dos tipos de letras utilizan un interlineado adecuado. 



Este libro puede ser manejable para un niño de 6 años, puesto que es un libro que no pesa; con el que se puede sentar tranquilamente a ojearlo y a entender las ilustraciones y los comportamientos de los compañeros de Mara hacia ella; y a preguntar y a comprender lo que el personaje quiera trasmitirles o por qué expresa ese estado de ánimo en un momento concreto.
Los niños a esta edad (5 y 6 años) muestran más interés en la manipulación del libro, en sus ilustraciones más que en su contenido, puesto que no saben leer ni escribir, en el ritmo de las frases y en quién o cómo sea el personaje principal, con los rasgos que más les llamen la atención.
En cambio, lo veo un libro más práctico para un niño de 6 años, porque comienzan ya con la lectoescritura y al ser textos sencillos, cortos y claros, recurren constantemente a sus ilustraciones y les permite centrarse en el concepto de su autoestima, que empieza a formarse en la etapa de los 5 años. Con estas características que acabo de mencionar, lo oriento más para un niño de 6 años por su tipografía.


3.  Aspectos relevantes al contenido: Temas, estructura, protagonista y demás personajes, valores y contravalores y lenguaje.

·   Tema principal y secundarios: El tema principal puede ser la capacidad de aceptación de uno mismo frente a las críticas de los demás.
Como temas secundarios tenemos varios como por ejemplo, el uso del diálogo, por parte de Mara para expresar lo que siente o lo que piensa, a partir de los 5 años, cuando empiecen a socializar con los demás niños y entender así el punto de vista de los otros; la necesidad de poseer una autoimagen positiva y elevada; la espontaneidad frente a situaciones más complicadas; y por último, la no violencia.

El tema principal afecta al autoconcepto del personaje y en nuestro caso de los niños, y más a aquellos que acuden al colegio donde se relacionan con otros niños y surgen de ahí relaciones de amistad, dejando atrás el egocentrismo de los 4 años.

Revisando también el cuadro de Moodle acerca de los intereses y las necesidades de los niños, he podido puntualizar más en la etapa de 6 años, puesto que es una etapa imaginativa donde los niños ya son capaces de identificarse y proyectar su personalidad con el personaje del libro (autoconcepto). Los niños empiezan a crear su propia personalidad y a tomar importancia las opiniones de los demás hacia ellos mismos. También esta etapa se caracteriza por describirse a ellos mismos según cómo se vean, a separar lo que les gusta de lo que no y a mostrar sus gustos y preferencias por algo.

·   Estructura: Es una estructura lineal, porque sigue un planteamiento, nudo y desenlace. La historia comienza cuando Mara le cuenta a su madre que sus compañeros le dicen que ella es una orejotas y lo primero que haría una niña de su edad, al igual que Mara con 6 años, es preguntarle a su madre (o a un adulto si es en el cole) que cómo ve ella sus orejas y qué es tener una orejas grandes, puesto que a esa edad se empiezan a ver cómo son realmente y a compararse con los demás.  

La contestación de su madre es la que le permite a Mara enfrentarse con seguridad a las burlas de sus compañeros, y gracias a eso, Mara se hace una niña fuerte y segura de sí misma, que es capaz de hacerle frente a algo que hasta entonces era desconocido para ella y que gracias a su espontaneidad e imaginación puede salir airosa de cualquier situación.

Cuando la dicen que tiene un pelo de estropajo, ella contesta que su pelo es como el césped recién cortado; o cuando dicen que tiene un calcetín roto, es porque tiene un dedo muy curioso.
Finalmente, pese a las críticas que recibe, Mara acepta que ella es como es y que no le importa nada su físico, la ropa que use o ser distinta a los demás. 

La espontaneidad de Mara es más propia de los niños de edad de 6 años, cuando los niños son más mayores y puedan comprender más la situación de Mara y poderse identificar con ella. 


  • Protagonista y demás personajes: En este libro los protagonistas son Mara, su madre, y los compañeros de Mara. En primer lugar Mara se comporta como una niña de 5 o 6 años que no sabe cómo dirigirse a sus compañeros para no hacer caso a las burlas de éstos, por lo que habla con su madre y le pregunta para que la ayude. Poco a poco se va viendo cómo Mara crece y ajusta su autoimagen a sí misma hasta afrontar cada situación para que no le afecte. 
        Hay un detalle en todos los personajes que puede que pase desapercibido, pero si te           fijas bien, resalta bastante, y es que Mara habla siempre con la boca pequeña, al                 contrario que el resto de niños, que lo hacen gesticulando mucho y con la boca muy             abierta y sonriendo. Yo lo interpreto como que al comienzo de la historia Mara se                 siente como una niña indefensa que no sabe cómo afrontar las críticas de los demás y         no cuenta de manera plena con la fuerza de su madre, pero cuando se desarrolla la             historia y Mara adquiere la valentía necesaria, es capaz ella de salir airosa de                       cualquier situación y poder controlarla con la boca grande y sonriendo aún más que             los otros niños. 






Mara se dirige a sus compañeros con seguridad, decisión y confianza, aceptando su imagen sin importarle cómo la vean los demás: cuando la dicen en una segunda ocasión que es una orejotas, ella demuestra la confianza en sí misma y la indiferencia por las opiniones de los demás diciendo: "Soy una orejotas, PERO NO ME IMPORTA".

En cambio, sus compañeros se dirigen a ella con un tono más burlesco, irónico y de crítica. El tono burlesco aparece en cada diálogo que tienen los niños con Mara y el tono irónico aparece en la última página del libro cuando los niños hablan:

“¡Mara es una orejotas!
¿O nos vas a decir que tienes orejas de mariposa?”.

En el caso de este libro los niños pueden verse identificados tanto con el personaje principal que sufre las críticas de sus compañeros, como por alguno de los otros niños que se ríen o imitan los comportamientos inadecuados de otros niños.
La figura de la madre es muy importante en este libro para reforzar el vínculo de apego entre el adulto y su hija, y que ayudará en gran parte a la confianza en sí misma que deposite en la niña y en sus capacidades.


·         Valores y contravalores: Algunos de los valores que podemos encontrar en este libro son por ejemplo la empatía, que aparece cuando los niños dejan de ser egocéntricos y empiezan a fijarse en los otros y en sus defectos. Esta empatía es cercana y comprensible, puesto que un niño puede tenerla con 5 o 6 años sin problema.
Otro valor que vemos es el respeto hacia los demás y por último, la resolución de conflictos de manera pacífica.

Esto último será más fácil explicárselo a un niño de 6 años porque razonarán mejor qué han hecho mal y por qué hay comportamientos que no se pueden hacer.

Un contravalor puede ser la negatividad de Mara, que para un niño de 5 años puede llevarle a la frustración, si tuviera una baja autoestima, puesto que puede encontrarse triste y desolado ante una situación así de sus compañeros.
Pero en este caso Mara es positiva, cuenta con el apoyo y el ánimo de su madre para que no se sienta acomplejada. De esta forma Mara se sentía especial por ser distinta al resto.

En la etapa de los 5 años empiezan las inseguridades, pero desaparecen evolutivamente y a los 6 años ya empiezan a ver las diferencias entre las demás personas.

·         Lenguaje y uso de la lengua: El lenguaje es sencillo, no tiene párrafos, son más bien frases cortas y contiene una función poética. Cada personaje tiene su propio papel y son personajes claros.

El texto emplea onomatopeyas: “¡No!” cada vez que Mara contesta a algo. También emplea metáforas: Orejas de mariposa; y comparaciones: “Mi pelo es como el césped recién cortado”.

El libro emplea un vocabulario muy sencillo, y los niños de esta edad sí poseen imaginación para entender las expresiones de Mara, pero ninguna de los niños a estas edades emplearía metáforas, más bien podrían responder a las burlas de sus compañeros utilizando comparaciones.

Tal vez habría que explicarles a los niños alguna expresión como “libros usados” o alguna palabra como es el caso de estropajo, puesto que con 5 o 6 años su vocabulario aún no es tan amplio.


     4.   Conclusiones

Sencillamente es un libro que me encanta y como me gusta tanto leerlo y entretenerme con sus dibujos, por eso se lo cuento a mis niños en el colegio.
Este libro me sirve en clase para reforzar el concepto que tengan los niños sobre las relaciones de amistad y para reflexionar sobre el uso del diálogo y resolver así conflictos en el aula.

Es uno de los libro que incorporé hace unos meses a mi biblioteca de aula y que al principio no les producía a los niños mucho interés el libro, puesto que yo creo que se les hacía raro ver esos dibujos tan exagerados y con detalles que ellos no entendían, como por ejemplo el tener el calcetín roto y que se le asomara a Mara un dedo, pero con el paso de los meses, a base de contarlo y de trabajar con ellos las peculiaridades de Mara y el trato con sus compañeros, he conseguido despertarles inquietudes e intereses en Mara.

Muchos padres me han comentado que su hijo/a habla mucho en casa  de este libro y les preguntan y les cuentan muchos aspectos de cómo es Mara y por qué tener las orejas grandes se llama ser orejotas. 
La verdad es que es muy gratificante que un libro cause tantas sensaciones y emociones a a la vez, que lo disfrute la maestra, sus lectores y las familias. 

No me pareció demasiado complicado el análisis de este libro, al contrario, he conseguido meterme en él de lleno y me ha resultado curioso comprobar la cantidad de aspectos interesantes que se pueden extraer de él, y en cómo el libro contiene detalles en los que nunca te pararías a reflexionar si tu profesora de Literatura no te hace documentarte sobre las características de los niños en relación a los valores de la amistad, por ejemplo, y sobre la importancia de no enseñar contenidos.

En la mayoría de los casos nos centramos más en esto último y no en transmitir a los niños lo que el libro nos transmite a los adultos, tanto emocional como personalmente.


¡Gracias a todas por leerme! Besotes.  Espero que os haya gustado. 

SILVIA MARTÍNEZ LÓPEZ. 


5.   Webgrafía


https://uvadoc.uva.es/bitstream/10324/5093/1/TFG-B.423.pdf (Autoconcepto, autoestima y socialización).


Apuntes del bloque I de Literatura Infantil.